Menu

El coche más rápido sobre hielo

El Nokian Hakkapeliitta 8 en lucha contra la naturaleza

Cuando el nuevo Hakkapeliitta 8 de Nokian Tyres demostró su poder sobre el hielo de la Bahía de Botnia, con un implacable clima invernal nórdico, ya había sido sometido a miles de horas de desarrollo de productos. Pero aún fueron necesarios cientos de horas de trabajo y dedicación profesional contra el hielo, la nieve y el viento antes de establecer el nuevo récord de conducción sobre hielo en 335,713 km/h (208,602 mph).

El intento de récord mundial está listo para empezar, y la helada Bahía de Botnia parece tener vida propia en la base del Golfo de Botnia. Pero ni siquiera al equipo de pruebas de Nokian Tyres puede afectarle. El lugar, el coche y el conductor son los mismos que hace dos años. El Nokian Hakkapeliitta 8, el nuevo producto de alta tecnología de Nokian Tyres, es el "nuevo chico del bloque".

El viento austral presiona el hielo desde abajo y el agua salada sale a chorros a través de las pequeñas grietas a pesar de que la temperatura es de casi diez grados bajo cero.

- Eso es lo que buscamos: condiciones extremas. No podemos cambiar cómo funciona la naturaleza. Pero estas son las condiciones óptimas para probar un neumático. Cuando llevamos el neumático a sus velocidades y límites extremos, podemos recopilar mucha nueva información relativa a sus características, afirma Matti Morri, Director del Servicio técnico al cliente de Nokian Tyres, que está aquí para ayudar a que el producto estrella de Nokian Tyres, el neumático con clavos Nokian Hakkapeliitta 8 (255/35R20 97 T XL) consiga un nuevo récord de velocidad.

Récords de alta tecnología

La naturaleza se topa con la alta tecnología en el hielo de la Bahía de Botnia, cerca de la ciudad de Oulu. Un hielo, nieve y viento gélidos saludan al ardiente Audi RS6, con sus casi 1.000 caballos de potencia, y a Janne Laitinen, el frío y sereno piloto de pruebas de Nokian Tyre.

Nokian Tyres y Laitinen, que había trabajado como probador de neumáticos profesional durante más de 25 años, también poseían los anteriores Récords mundiales Guinness del coche más rápido sobre hielo (331,61 km/h, 206,05 mph) y de conducción sobre hielo con un coche eléctrico (252,06 km/h, 156,62 mph).

El jefe Laitinen se pone al volante del Audi; le acompaña de copiloto el técnico de laboratorio automotriz Arto Lehtonen de la Universidad de ciencias aplicadas de Oulu, que tiene un portátil en sus rodillas. Su labor durante este ensayo es supervisar el funcionamiento del coche leyendo los distintos sensores que tiene instalados. No obstante, en el intento de récord mundial real, el coche solo lo controlará el “Hombre de hielo” Janne Laitinen

- Este coche está equipado con un GPS que nos facilita información sobre la velocidad real 20 veces por segundo. Cada una de las ruedas dispone de un sensor de velocidad que nos permite calcular el grado de deslizamiento, dice Lehtonen, un técnico de laboratorio con muchos años de experiencia en pruebas de alto nivel de vehículos.

Agarre en los límites extremos

Cuando la velocidad del coche supera los 300 km/h, una conducción precisa, una respuesta rápida de la dirección y el mejor agarre posible pasan al primer plano. Tanto el agarre longitudinal como el lateral son importantes, pero deben estar bien equilibrados. La potencia del motor es menos importante a estas velocidades. Esto es muy obvio para Laitinen, que ha estado involucrado en el desarrollo de productos del Hakkapeliitta 8 desde el principio.

- Lo bueno del Hakkapeliitta 8 es que tiene mucha mejor estabilidad que otros neumáticos y un agarre más avanzado. También es excelente en carreteras áridas, afirma Laitinen mientras se pone el casco.

Al vehículo de pruebas de Nokian Tyres, un Audi RS6, le han modificado la suspensión y ajustado el motor para que alcance la máxima potencia, cambiando el sistema de escape y el control del motor.
 
Los clavos del Hakkapeliitta ejercen una enorme fuerza sobre el hielo. El tablero de instrumentos del Audi tiene ocho LED que indican el agarre de los neumáticos en intervalos del cinco por ciento. Hay agarre, pero la naturaleza aún no es adecuada para un récord; tenderemos que esperar el momento adecuado.

Todo se basa en las sensaciones

Han pasado algunas semanas desde el anterior intento de récord. La actividad en la parada en boxes instalada a la orilla del mar es tan frenética como la de los peces nadando bajo el hielo primaveral. Todo y todos tienen su propósito, los neumáticos también. Deben estar a la altura de las circunstancias, y a unas velocidades superiores a los 300 km/h, lo que equivale a escalar a la cima de un iceberg vertical.

El técnico de laboratorio Lehtonen está muy ocupado analizando los datos de los ensayos de la mañana en su PC. El agarre es ahora lo esencial.

La pista de hielo es finalmente adecuada para intentar el récord; es una línea recta de 12 kilómetros de longitud y hasta 18 metros de anchura. La temperatura es de casi 16 grados bajo cero e incluso el viento parece calmado.

- Se podría pensar que el hielo marino es una superficie plana, pero de hecho es irregular y suele moverse de un día para otro, afirma el Director del Servicio técnico al cliente Morri.

Con el acelerador a fondo

El viento solo alcanza un metro por segundo, cuando Laitinen pisa el acelerador hacia la superficie del hielo. En la orilla, solo se puede ver una nube de nieve cuando los neumáticos se agarran al hielo y llevan el coche a una velocidad media de más de 330 km/h (205 mph) en los tramos a barlovento y a sotavento.

Ya es por la tarde y aumenta el viento lateral, pero el “Hombre de hielo” Janne Laitinen desea hacer algunas tandas más. Los dígitos del velocímetro se acercan al mágico límite de los 340 km/h (211 mph).

El Audi azul suena casi como un avión aterrizando cuando cruza volando la célula fotoeléctrica en la recta pista de hielo. La radio bidireccional vuelve a la vida.

- ¿Cuál fue la velocidad?

- Fue de 336,511 km/h (209,098 mph) y la velocidad media de los dos recorridos fue de 335,713 km/h (208,602 mph).

- ¡Es un nuevo récord mundial! La prueba se realizó con arreglo a la normativa. Ahora efectuaremos algunas verificaciones, explica Simo R. Lampinen, el legendario piloto de rally que es el supervisor oficial del intento de récord.

Las expectativas en el hielo se convierten en espontáneas muestras de alegría. Al piloto de pruebas Laitinen le alegra escuchar que ha conseguido el nuevo récord mundial de 335,713 km/h (208,602 mph).

- No fue para nada fácil. Lo importante era transferir toda la potencia al hielo a través de los neumáticos. Fuimos capaces de hacerlo, aunque los baches afectaron bastante al agarre. De hecho, todavía había margen para aumentar la velocidad, pero hoy el hielo rebotaba mucho.