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Más de 80 años desde la invención del neumático de invierno:

El Nokian Kelirengas dominaba la seguridad en las curvas con un tiempo nevoso

El primer neumático de invierno del mundo, y el predecesor del Nokian Hakkapeliitta fue el Kelirengas (“The Weather Tyre”) que Suomen Gummitehdas Osakeyhtiö, la compañía que más tarde se convertiría en Nokian Tyres, introdujo en el mercado en 1934. Este año se conmemoran más de 80 años desde la innovación del primer neumático de invierno.

En los años 30, las carreteras de invierno eran estrechas y poco transitadas, y no se usaban arados habitualmente. Para superar los retos del tráfico en invierno, los ingenieros del departamento de neumáticos de Nokia contactaban cada día con los conductores. El director de ventas de Gummitehdas Erik Sundqvist fue una figura clave en el desarrollo de los neumáticos, oía con atención los deseos de sus clientes y cooperaba estrechamente con August Kelhu, que era vendedor de neumáticos.

Kelirengas, el dominador de la nieve profunda con su gruesa banda de rodadura, se desarrolló para camiones que, junto con los autobuses, formaba la mayor parte del tráfico. Los primeros juegos de Kelirengas se fabricaron con un tamaño 7.50–20. El Kelirengas se diseñó principalmente para mantener el vehículo sobre la carretera cuando estaba blanda y con nieve. El diseño de una banda de rodadura resistente convirtió al Kelirengas en un neumático de invierno, porque sus canales transversales se agarraban a la nieve como una rueda dentada. Esto eliminaba la necesidad de engorrosas cadenas para la nieve. El dibujo de la banda de rodadura era flexible y se podía limpiar por sí mismo al conducir, lo cual a su vez mejoraba el agarre.

Todo el concepto del neumático se basaba en un dibujo de la banda de rodadura con una tracción excelente. El dibujo de la banda de rodadura del Kelirengas demostró tener éxito, así que se mantuvo similar durante unos veinte años. Como afirmaba el anuncio, “el frenado es más eficaz, y el deslizamiento lateral en las curvas y giros se elimina por completo”. La lista de precios en 1934 tenía diez modelos de neumáticos y se producían 110 neumáticos al día.

 

Nokian Hakkapeliitta: el campeón de las carreteras nevadas

Las carreteras nevadas atraían a un creciente número de usuarios de turismos. Los ingenieros de la fábrica de neumáticos crearon su solución para las carreteras invernales resbaladizas en 1936. Esta innovación se denominó Snow-Hakkapeliitta.

Como neumático de invierno para turismos, estaba equipado con una banda de rodadura transversal escasa y varios bordes de agarre. El dibujo de la banda de rodadura tenía un diseño totalmente nuevo, porque los canales eran completamente transversales y garantizaban un contacto y agarre dentado en la nieve blanda y el barro.

Las ventosas del dibujo de la banda de rodadura, que impedían el deslizamiento en los surcos del hielo, fue una característica habitual de los Hakkapeliittas. Había nacido el campeón de las carreteras nevadas.

Éxito internacional en Monte Carlo

Ya en los años 50, los neumáticos de invierno necesitaban más funciones, porque los quitanieves eran cada vez más frecuentes con el aumento del tráfico, y dejaban las superficies de las carreteras heladas y deslizantes. Se realizaron varias sugerencias relativas a cómo mejorar el agarre de los neumáticos, entre ellas estaban los revestimientos de caucho con manguitos metálicos y compuestos de la banda de rodadura que contenían piezas cerámicas. Existían varios tipos de topes metálicos antideslizantes en oferta, por ejemplo, neumáticos remachados y neumáticos con distintos resortes y clavos.

Finalmente, el producto revolucionario fue el clavo Kometa, cuya potencia y resistencia se basaba en una punta metálica dura. La misma tecnología aún se usa en los neumáticos con clavos en la actualidad. Esto creó una combinación única: los neumáticos de invierno Hakkapeliitta, los clavos Kometa y la patente de neumáticos con clavos en posesión del técnico del caucho Veikko Ryhönen. El primer neumático de invierno diseñado especialmente para los clavos fue el Kometa-Hakkapeliitta en 1961. Fue una solución para las carreteras en invierno: los clavos se agarran al hielo, mientras que el propio neumático se maneja en las superficies blandas.

Los neumáticos de invierno con clavos fueron el descubrimiento final de la conciencia colectiva de los conductores en 1963, cuando todo el podio del Rally de Monte Carlo utilizó neumáticos con clavos Hakkapeliitta. La cima de la pericia de los neumáticos de invierno finlandeses se comprobó en Monte Carlo de 1965 a 1967, cuando Timo Mäkinen, Pauli Toivonen y Rauno Aaltonen ganaron el legendario rally de invierno de forma consecutiva.

En marzo de 2013, el inventor de los neumáticos de invierno consiguió un fantástico récord mundial del coche más rápido sobre hielo, cuando el piloto de pruebas de Nokian Tyres Janne Laitinen alcanzó una velocidad de 335,713 km/h (208,602 mph) sobre el hielo del Golfo de Botnia. El nuevo producto estrella, el neumático de invierno con clavos Nokian Hakkapeliitta 8, aseguraba un agarre y una velocidad como nunca antes se habían visto.